* LYNDON ALBERTO CHAVARRIAGA MONTOYA
Hablar del ritmo de pasillo es hablar de una parte de la historia de Colombia, es hablar de un período donde las gestas libertarias eran el pan de cada día, es hablar de una trazabilidad histórica llena de necesidades y expectativas, de encuentros y desencuentros; es hablar de ricos y pobres, de españoles y criollos, de indios, mestizos y mulatos. Es sobre todo una apuesta a la identidad cultural de un país en gestación. Y con frecuencia, es una suma de versiones aún en proceso de recopilación y sujetas a verificación. EL PASILLO proviene del vals europeo, al que nuestros compositores le han dado un aire propio colombiano, aun cuando diferente en las diversas regiones del país. Los ecuatorianos también le han dado forma y estilo propios al suyo, notoriamente diferentes del pasillo colombiano. Es una de las variantes del vals europeo, convertido en baile de moda, con ritmo más rápido o sea de pasillo. Una de sus formas de variación en el siglo XIX fue la "capuchinada" o vals nacional rápido. En los años de transición del XIX al XX se convirtió en el ritmo de moda de los compositores colombianos.
En las Zonas Andina, Llanos Orientales y Costa Atlántica entre los siglos XIX y XX aparece en elegantes saraos junto a la polca, el vals, el rigodón, la contradanza y el pasodoble. En ésta última zona hasta mediados del siglo XX se mantuvo la fuerza de la productividad musical de compositores como Lucho Bermúdez, Cipriano Guerrero y José Barros.
El pasillo colombiano presenta semejanzas con el "valse" de Venezuela, el "sanjuanito" del Ecuador y el "valsecito" de Costa Rica". Con el pasillo colombiano se hicieron populares las danzas, bailes relacionados con la contradanza europea y la habanera cubana. Era un baile de salón y de fiestas de familia, muy apetecido en Colombia y en especial en Antioquia y Caldas. Se han dicho muchas cosas sobre el pasillo, las mismas generalmente no han sido demostradas y por ello su vigencia ha sido pasajera.
Compartamos un poco de las historias inéditas del ritmo que disfrutaron nuestros patriotas y que aún hoy sigue vivo gracias a los defensores del ya citado concepto de identidad. IDENTIDAD Goethe afirmaba: “lo que tenemos más cerca de los ojos es con frecuencia lo más desconocido”. Oímos hablar asiduamente de identidad y es preciso por ello, el desconocimiento de la identidad cultural nacional, lo que permite que despreciemos lo nuestro.
En la historia de la humanidad la identificación es un permanente peligro para las fuerzas de opresión y dominación. En palabras más claras: la opresión y la dominación son más fértiles si se ataca la identificación y se borra definitivamente toda forma cultural de los pueblos. Nace así el arma de alienación que en definitiva no es otra cosa que una suplantación de valores, extraños en su totalidad del modo propio de sentir la vida, y con una deslumbrante luz que llama y convence. Algo parecido a lo que sucede en la actualidad.
EL BAILE DE PASILLO UN ESCÁNDALO DE SU ÉPOCA Así, como una contracultura a la penetración del Vals foráneo, nace el pasillo, un aire ternario que se desarrolla parodiando y ridiculizando el Vals, antecesor, de origen Europeo, que ganó lugar en la sociedad de la Nueva Granada, como una forma cultural oligarca ajena a los valores populares. El Vals era fino, de buenas maneras, de clase, de glamour. No era propio para la plebe. Se acostumbraba en los más destacados ágapes, fiestas y fastos, la gente que lo bailaba era de alta sociedad, los vestidos eran a usanza europea. Mejor dicho, era lo “in” en su momento. La difusión del vals se realizó pues, a través de ciudadanos de origen español, hacendados y comerciantes criollos, políticos y uno que otro clérigo, que terminó siendo amonestado por sus superiores, por promover “los deshonestos e impuros bailes que vulgarmente acercaban a hombres y mujeres”. Son históricamente conocidos pasos como “el Espejo” y “el Desmayo”, los cuales para su época eran considerados todo un regguetón y que empeorarían su estatus, pues las clases populares empezaron a parodiar los bailes y a ridiculizarlos haciéndolos mas acelerados, con lo cual se crea la capuchinada y posteriormente el pasillo. Estos bailes fueron catalogados como una barbarie por su sensualidad.
EXCOMUNIONES EN QUITO Según el historiador Ecuatoriano, Federico Gonzáles Suárez, fué el implacable Obispo de Quito, Juan Antonio Nieto Polo de Águila, quién dictamina la pena de excomunión para quienes se dedicaran a los bailes de origen extranjero. Este hecho crea gran confusión por lo que se requirió de permisos especiales concedidos “siempre y cuando hubiese el concurso de mujeres…… y los bailes fueran hechos con honestidad y templanza”. Contrasta ésto con quienes afirmaban que nunca se bailó pasillo en Ecuador. (Recuérdese que el Ecuador en esa época era la Nueva Granada) Santacruz y Espejo formulan que en Quito eran tolerados los bailes públicos y deshonestos en los días y noches de vigilia de Natividad, de los Santos Inocentes y de la Pascua de reyes. Un Italiano de apellido Colletti, habla del pasillo, como un exceso de las gentes bajas, con bebida continua y exceso de chicha y que eran los mismos religiosos quienes se encargaban de organizar los bailes corriendo por su cuenta los gastos. Otro Italiano Victorino Brandin consideraba que los excesos se producían por “ la falta de ocupaciones y de educación con que se cría la gente vulgar, lo que los conduce con la ociosidad a todos estos vicios, y a la establecida costumbre de los bailes muy licenciosos”. La vivacidad del baile la expresan las variadísimas emociones que excitaban por igual a las parejas, tal como lo propone Sachs. Tal parece que se han perdido en el olvido canciones y bailes introducidos por europeos, y se fueron ambientando y mezclando con variantes y características propias hasta convertirse en auténticas creaciones americanas que volvieron a Europa como novedad. A las canciones y bailes de origen español se sumaban otras típicamente americanas como: “La Diana; El Zimbrador, La Fragantina, La Calidonia, El Cuchillito, La Bella Aurora, La Borrajita, La Villanita, El Tirano Empeño, El Quindal, El Pregón De Lima, El Hueso De Los Negros, La Requena, La Vidalla, La Cadena, La Cholita, El Chanceado, El Polvo De Antequera, La Favorecida, El Costillar, La Pisa, El Ay, Ay, y muchos otros entre los que hay aportes indígenas. Parece ser que estos temas fueron recuperados por el maestro Isaac Barrera. El baile de pasillo después de mitad del siglo 20 en Colombia, se realizó en agrupaciones que le imprimían un carácter regional dependiendo de la interpretación: lento y fiestero. Valga decir que había un pasillo antioqueño, uno caldense con variantes, uno con estilo santandereano, un pasillo chocoano con su propio estilo coreográfico y tantos pasillos como regiones que lo cultivaban. Aún hoy se habla de pasillo en Venezuela, el cual es más conocido como Vals venezolano.
En la actualidad el baile de pasillo se trabaja más en términos de pareja, lo que hace que se pierda el trabajo de conjunto. No obstante, es muy lógico por la presencia de festivales de danza por parejas, lo cual deja mal parados a las agrupaciones dancísticas que van perdiendo los grandes espacios los cuales tradicionalmente han tenido para mostrar sus trabajos investigativos y de proyección. Nuestra devoción y reconocimiento a su majestad el pasillo sigue permaneciendo y sobreviviendo a los embates de medios de comunicación cada vez más comprometidos con músicas extravagantes y con un sesgo comercial que asfixia las pocas manifestaciones verdaderamente tradicionales que confrontan la cultura consumista.
COMPOSITORES Y LETRAS EN COLOMBIA Entre los compositores de pasillo se destacan los tradicionales Carlos Vieco, el maestro Luis Uribe Bueno, León Cardona, José a Morales, el Caratejo Macías y Obdulio Moncada, entre otros Actualmente Doris Zapata, Jhon Jairo Torres de la Pava, Dora García de Hoyos; Ancizar Castrillón Santa, Gustavo Adolfo Rengifo, son varios de los nombres más relevantes en la difusión y conservación del aire representativo de la ciudad de las brumas. Rescatamos del pasillo canción actual, algunos apartes de uno de los dos pasillos mas cantados en los últimos años en Colombia (ambos temas llevan por nombre “Pasillo”, el primero es del maestro Guillermo Calderón Perdomo, caqueteño radicado en Neiva). El segundo tema es compuesto por la compositora antioqueña, radicada en Chile Doris Zapata Londoño.
Apartes del tema PASILLO
(GUILLERMO CALDERON)
Pasillo que te llevo en mí
dulce cantar que yo aprendí
al mágico ritmo del ángel
que trajo a mi cuna tu alegre vaivén
y al eco de los cafetales
cuando los arrieros te hacían florecer
Dulce canción...
Mi mundo que tierno y jovial
puedo sentir ya no es igual
por eso si el canto de un hombre
se pierde en el fondo de un ritmo brutal,
pasillo te traigo a mi mente,
te pongo en mis labios y empiezo a cantar
Dulce canción...
Pasillo poema divino, aroma de cedro, cantar campesino
no importa si otros te cambiaron
porque yo no puedo, yo te quiero
y sé de un lugar en el mundo, enclavado en montañas
de un Caldas profundo
en donde crece la esperanza
cuando con tus notas te echas a volar
Pasillo que te llevo en mí
dulce cantar que yo aprendí
el mágico ritmo del ángel
que trajo a mi cuna tu alegre vaivén
y al eco de los cafetales
cuando los arrieros te hacían florecer
Dulce canción...
Mi mundo aquél tierno y jovial
puedo sentir ya no es igual
por eso si el canto de un hombre
se pierde en el fondo de un ritmo brutal,
pasillo te traigo a mi mente,
te pongo en mis labios y empiezo a cantar
Dulce canción...
Pasillo poema divino, aroma de cedro, cantar campesino
no importa si otros te cambiaron
porque yo no puedo, yo te quiero.
Y sé de un algún lugar en el mundo, enclavado en montañas
de un Caldas profundo
en donde crece la esperanza
cuando con tus notas te echas a volar (Bis)
Pasillo
(Doris Zapata)
"Sentirás que un gran suspiro
Te envuelve el alma
Cuando escuches un rumor
Que triste vaga
Cómo acaricia, tímido y dulce
El viento, tu cara
Como la lluvia moja el cristal
De tu ventana
Sentirás que cada nota te arrebata
Un poco de hoy, un poco de ayer,
Recuerdos que guardas,
Él es quien sabe de amor y quimeras,
Quien enjuga del dolor las penas,
Su cantar, cual fuego te quema,
Te descubre y te aferra
Y en su armónico cuerpo de seda
Guarda historias que a solas le cuentas,
Su dulzor, su más intima queja
Te entrega.
Nada asi, inspira en mi
Tantas pasiones,
Ni le da a mi hacer de cantor
Tantas razones
Engalana mi voz con tu brillo,
Dame a mi tus sublimes sonidos
Que en ti yo escribiré agradecido
Para darte una forma, un sentido,
Cantaré con tu mágico acento
Melodías de amores y olvidos,
Fiel amigo cadente y sentido
Pasillo!"
*ESPECIALISTA EN EXPRESIONES MUSICALES